Las supermodelos de los 90: cómo cambiaron la moda para siempre
Una portada, un videoclip y un desfile legendario: la historia de las mujeres que pasaron de mostrar la ropa a ser más famosas que ella.

Hubo un momento en la historia de la moda en que las modelos dejaron de ser perchas elegantes y se convirtieron en celebridades. Sus nombres eran tan conocidos como los de las estrellas de cine, aparecían en videoclips, en programas de televisión y en la tapa de todas las revistas al mismo tiempo. Ese momento tuvo una década: los años noventa.
Antes de las supermodelos
Las modelos famosas existían desde mucho antes. En los sesenta, Twiggy se había convertido en el rostro de una generación. Pero en general, la modelo estaba al servicio de la ropa y del diseñador. El público conocía las marcas, no a las mujeres que las vestían.
La portada que lo empezó todo
En enero de 1990, la edición británica de Vogue publicó una portada en blanco y negro del fotógrafo Peter Lindbergh. En ella aparecían juntas cinco modelos: Naomi Campbell, Linda Evangelista, Tatjana Patitz, Christy Turlington y Cindy Crawford. Sin poses forzadas, con ropa simple y una naturalidad que contrastaba con el exceso de los años ochenta.
Esa imagen inspiró al cantante George Michael, que las convocó para el videoclip de Freedom! ‘90. En el video, el cantante ni siquiera aparece: las protagonistas son ellas. El mensaje era claro. Las modelos ya no necesitaban a nadie para brillar.

El desfile que se volvió leyenda
En 1991, el diseñador Gianni Versace cerró su desfile en Milán con Linda, Cindy, Naomi y Christy caminando juntas por la pasarela mientras cantaban Freedom! ‘90. Fue un instante que todavía hoy se recuerda como el símbolo de esa era: la modelo como estrella del espectáculo.
Las supermodelos cobraban cifras nunca vistas. En una entrevista con Vogue, Linda Evangelista dijo una frase que quedó para siempre en la cultura pop: que ellas no se levantaban de la cama por menos de diez mil dólares al día. Era una exageración con humor, pero resumía bien la época.
Claudia, Kate y un cambio de estilo
A mediados de la década se sumaron nuevos nombres. Claudia Schiffer, descubierta en una discoteca de Düsseldorf, se convirtió en el rostro de Chanel y en una de las modelos mejor pagadas del mundo.
Y entonces llegó Kate Moss. Baja para los estándares de la pasarela, con una belleza nada convencional, se volvió el rostro de un estilo más crudo y minimalista. La moda pasó del glamour exuberante a una estética más simple, y su imagen también despertó un debate que sigue vigente sobre los cuerpos extremadamente delgados que la industria promovía.
El final de una era
Hacia fines de los noventa, la brasileña Gisele Bündchen anunció un nuevo cambio: modelos con curvas, energía y salud. Poco después, la moda empezó a llenar las portadas con actrices y cantantes en lugar de modelos, y la era de las supermodelos como fenómeno masivo quedó atrás.
Lo que nos dejaron
Las supermodelos de los noventa demostraron que una modelo podía tener nombre propio, personalidad y poder de negociación. Abrieron la puerta a lo que hoy hacen las modelos en redes sociales: construir una marca personal.
Y también dejaron una lección: cada época tiene su ideal de belleza, y ese ideal cambia. Por eso no existe un solo tipo de modelo. Si quieres saber cuál es el tuyo, te lo contamos en ¿qué tipo de modelo eres?.


